Si me buscas en la casa que habitamos te dejo mi mirada enamorada sobre tu cuerpo asomado a la ventana “Gracias por todo esto”.
Como lo siento yo, quiero que sientas nuestro beso en la puerta de salida y el eco que mi boca hizo de la tuya “Acordate que te amo”.

Lo que me llevo es tan grande que no puedo guardarlo en ninguna caja, ni en mi cuerpo que se dobla y me estalla por los ojos.
“El tiempo se pliega y el cuerpo, extrañamente, sabe.” (S.T)
Si
los vecinos cuentan que aquí vivía una mujer con dos gatitos
sorprendete como yo y creeles, soy la misma o la nueva que nació cuando
vos te fuiste y me morí yo.
No puedo siquiera dejar nuestras
huellas, miro alrededor, no queda nada. Podrán decir que aquí no
existimos nunca. Siento el frío del vacío y de la soledad, yo también lo
afirmo. “Mírame! No llores carajo!”
Agradecer lo sucesivo y habitarlo: días, sueños, risas, lo nuevo, lo pendiente. Y que me encuentres a donde finalmente quiera yo abrir todas las cajas y que en un lugar bueno de esa casa, un mediodía cualquiera, pueda sentir tu alma gigante que llega, me abraza por la espalda, se alegra junto a la mía y al oído me habla: “Ya por marzo nos vamos a reír de todo esto”
🍃✨❤️
